domingo, 14 de abril de 2019

Burlas dentro de la pareja .



Ante todo, hemos de comprender que un vínculo como es el matrimonio no nos da derecho a humillar, ni en público ni en privado, a nuestra pareja.
Bajo ningún concepto podemos permitirnos hacer comentarios derogatorios acerca de nuestra pareja; de ningún modo el vínculo de pareja incluye tal derecho. ¿Cómo es posible que alguien crea como cierto tal derecho y se permita la burla, tanto en público como en privado, de su pareja?

Las personas que nos rodean, nuestros amigos, nuestros familiares, si ven un comportamiento así, pueden sentirse molestos, incómodos y ofendidos por ver ese trato. No importa si es una ofensa abierta o un sutil modo de incomodar al cónyuge; no es loable y menos aún aceptable ese tipo de trato.

Las ofensas a la persona con la que compartes tu vida no te mejoran a ti como persona. Enfocarse en las posibles deficiencias de tu pareja no te hace a ti mejor persona ni más válida; y, en todo caso, solo muestra que has elegido un compañero o compañera de vida de forma caprichosa y, ahora, en el presente, te lamentas de haber dado ese paso. Ves que tu elección no fue la correcta y lo pagas humillando al cónyuge, con lo cual el error es tuyo, no de él o ella. El tarot nos suele mostrar este hecho.
Las críticas derogatorias hacia la pareja, las burlas acerca de su trabajo, de su carrera profesional, de su aspecto físico, o de su aptitud como padre o madre, sus capacidades para gestionar el hogar o la economía familiar, todo esto solo traerá una destrucción de la pareja con el tiempo, aunque, cuando se ha llegado a este punto, la pareja ya está rota.

Ninguna persona tiene el derecho de menospreciar a su pareja, a no ser que ese menosprecio lo incluya a él o ella también. Si te respetas a ti mismo/a, no despreciarás a tu pareja.
He sido testigo en alguna ocasión de una burla cruel hacia la capacidad de una persona. La mujer se burlaba cruelmente de su marido por un ascenso que no le habían concedido. Fue el momento más incómodo de mi vida... ¿Cómo te puedes burlar de la persona que has elegido como pareja?

Quien hace esto no se da cuenta del lugar en el que queda a nivel personal. No eres tan inteligente si elegiste como pareja a alguien a quien no respetas ni valoras. Si te burlas de tu pareja, el ridículo eres tú. ¿Cómo elegiste a esa persona?

Este tipo de conducta lo único que muestra es que no comprendes las pautas básicas dentro de la pareja, como son el respeto y la proyección positiva de tu pareja antes de la tuya. Una persona que se burla de otra con la única intención de mostrar que es mejor que su esposo o esposa, lo único que muestra es que es alguien inseguro, que no acepta públicamente las imperfecciones de las que estamos repletos todos los seres humanos. Agrede verbalmente a la pareja sin medir las consecuencias que esto tendrá tanto en el presente como en el futuro de la relación.

Este tipo de conducta solo muestra una pobreza en valores, una carencia de estima propia y la disposición a dañar su propia imagen, ridiculizando al compañero/a.
El tarot evolutivo nos mostrará todas estas deficiencias y nos inculcará el trabajo en equipo dentro de la pareja: defender a tu pareja, proyectarla, respetarla, halagar a la persona que has elegido para compartir tu vida es lo que se puede conseguir si escuchamos los consejos que una consulta de tarot evolutivo nos puede dar.

No cabe lugar a decir que una pareja que se respeta mínimamente no debería airear públicamente sus dificultades. Eso, en sí mismo, es una falta de respeto absoluta al vínculo que es la pareja.

Me resulta a veces doloroso escuchar frases del tipo "Es que esta persona no sirve para mí". Si analizamos esta frase a fondo, nos da la clave de todo el problema. Yo suelo responder:

  • ¿Y cómo estás seguro/a de que tú sí sirves para él/ella?

  • ¿Cómo estás seguro/a de que tú eres una persona ideal?

  • ¿Cómo estás seguro/a de que eres tan inteligente como te crees?

  • ¿Por qué te casaste con él/ella?

  • Tal vez tú tampoco eres la mitad ideal. Si lo fueras, no juzgarías a tu pareja de modo tan cruel y tan horrible.